Criterios a tener en cuenta para elegir una bicicleta eléctrica

¿Cómo elegir una bicicleta eléctrica?

Introducción a la selección de una bicicleta eléctrica

Hasta hace un par de años, una bicicleta eléctrica era una bicicleta urbana, pensada para un uso diario dentro de la ciudad. Sin embargo, de un tiempo a esta parte, muchas marcas ofrecen en su gama modelos mucho más deportivos capaces de llevarnos por las trialeras más inaccesibles.

Si queremos utilizar una bicicleta eléctrica para los desplazamientos diarios (como ir al  trabajo), recomendamos que elija un modelo de “ciudad” ya que resultará mucho más cómodo y conveniente (bloqueo integrado, guardabarros, portaequipajes, etc.) .

Por el contrario, si lo que buscamos es usarla en el tiempo libre o para hacer deporte (sí, se puede sudar y mucho en una bici eléctrica) o si preferimos posiciones más deportivas, tendremos que dirigirnos a modelos BTT que cuentan con motorizaciones y sistemas de frenado más potentes.

El caso es que queremos comprar una bici eléctrica y no sabemos cuál elegir.

partes bicicleta eléctrica

Información básica para recordar las principales características de una bicicleta eléctrica.

 

¿Cómo funciona una bicicleta eléctrica?

MOTOR: Delantero, trasero o central?

Hay una gran diferencia de sensaciones entre un motor de buje (trasero o delantero) y un motor central.

Antes de la década de 2010, los fabricantes montaban con mucha mayor frecuencia el sistema de motor de buje. Más fácil de instalar y más económico, permitía ofrecer modelos más asequibles. Por lo tanto, eran los motores utilizados en la gran mayoría de bicicletas con un precio menor de 2000€.

Bicicletas eléctricas con motor de buje

En cuanto a la sensación, el motor de buje es más lineal, es decir, no sentiremos ninguna diferencia de potencia a cada golpe de pedal. Es como tener a alguien empujando a nuestras espaldas. Hay que mencionar algunas diferencias en cuanto al motor delantero o trasero. Por lo general, el motor delantero suele ser montado por fabricantes en combinación con cambios internos en la rueda trasera. Este tipo de cambio, como el Shimano Nexus, nos permite cambiar el desarrollo desde parado, algo muy útil cuando dos quedamos parados en  un semáforo en rojo en una pendiente. Como contrapartida, la sensación encima de la bici es como si alguien tirara de nosotros. Además, el 80% del peso en una bici en marcha, reposa sobre el eje trasero, lo cuál , inevitablemente, hace que la transmisión de potencia al suelo se produzca con mucho más agarre cuando el motor está en el buje trasero. Además, si a eso le sumamos que el motor delantero está instalado en la rueda directriz, podemos decir que son un poco más peligrosos sobre todo en asfalto mojado, grava etc. Un argumento a favor del motor delantero es el mejor reparto de pesos en la bici.

Marcas que usan motor delantero: Quipplan, Neomouv …

Marcas que usan motor trasero: Legend eBikes, Urban Biker, BH…

Bicicletas eléctricas con motor central

En el mercado de motores centrales había un gran dominador hasta 2011: Panasonic. Pero desde entonces, Bosch ha invertido en este sector con un motor de eje pedalier con muchas ventajas. Los antiguos motores Panasonic entregaban la potencia a cada golpe de pedal, por lo que la sensación de conducción era, digamos, un poco agitada. Hay que decir que eran motores muy bien construidos, fiables y resistentes.

Bosch, sin embargo, introdujo como principal novedad la entrega de potencia lineal, apenas es perceptible a cada golpe de pedal. Este motor es, por tanto, está a medio camino entre el motor panasonic y el de buje. Su sistema se basa en tres sensores: un sensor de velocidad, un sensor de presión o par, y un sensor de rotación. Con estos tres elementos, el motor se adapta perfectamente al ciclista.

En 2012, el motor Yamaha aparece en el mercado. Con la lección bien aprendida de Paqnasonic y Bosch, contruye una propuesta muy atractiva, con múltiples sensores y un funcionamiento muy similar al del Bosch.

En todos los casos, el motor se encuentra en el pedal es a menudo preferido por aquellos que buscan emociones cerca de una bicicleta convencional.

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Entonces… ¿mejor una bicicleta eléctrica de motor central?

La pregunta más bien debería ser algo así como ¿Para qué usos son recomendados cada motor?

Técnicamente, las prestaciones de un motor central son más elevadas y complejas, también más pesados y caros. Si nos vamos al mundo de la automoción, resultaría casi ridículo preguntar que coche es mejor, un Hummer o un Smart? – Pues depende para qué. Lo mismo sucede con las bicis eléctricas.

La principal ventaja del motor central es que aplica la potencia directamente sobre la cadena. Esto significa que el motor se beneficia del cambio de transmisión que esté instalado en la bici y, de esta forma, puede afrontar pendientes largas del 20-25% sin demasiado problema. Irá despacito, pero seguirá tirando de nosotros si llevamos el desarrollo adecuado. Este tipo de pendientes las podemos encontrar en caminos escarpados en el monte, y es muy raro encontrarlas en un núcleo urbano.

Es por eso que desde bicicletas eléctricas BCN siempre aconsejamos a nuestros clientes un motor de buje si piensan utilizar la bici en el día a día por Barcelona, y un motor central para aquellos que la quieran para un uso más deportivo y MTB.

 

¿Asistencia “todo o nada” o proporcional?

De todas las bicicletas eléctricas existen dos grandes categorías que se distinguen por el tipo de asistencia.
Los que proporcionan un tipo de asistencia  “todo o nada” están equipados con un sensor de cadencia que detecta la rotación de los pedales. Por lo tanto, la única información que recibe la controladora es un booleano: O se está pedaleando o no, pero no registra la intensidad o fuerza que estamos aplicando al pedal.Así pues, cuando la bici detecta que estamos pedaleando , el motor entrega una potencia de manera constante. Estos sensores están ubicados en en el eje de pedalier y funcionan por principios magnéticos. A más número de imanes, mayor será la sensibilidad.

El apoyo proporcional se consigue a través de sensores de par (también llamados torque) que miden la presión en los pedales. Por lo tanto, la bicicleta eléctrica sabe con exactitud el nivel de dificultad en el que nos encontramos y puede ajustar el funcionamiento del motor. Además, este sistema proporciona una mejor operación de respuesta del motor y menor consumo de energía. Este sistema de sensores, por lo general, los montan bicicletas eléctricas de gama alta, la práctica totalidad de motores centrales del mercado y algunos sistemas de motor de buje como los de BH y BionX.

Por supuesto que una bicicleta eléctrica con sensor de torque suele tener más autonomía, en este caso, porque el resto del esfuerzo lo hacen nuestras piernas, cosa que no necesariamente ocurre con los sistemas de sensor de cadencia, ya que podemos simplemente hacer un gesto suave de pedaleo sin prácticamente ningún esfuerzo y el motor funcionará a pleno rendimiento.

Precios de bicicletas eléctricas

Como en todo, en el mundo de las bicicletas eléctricas también hay precios para todos los gustos, desde apenas 1000€ hasta más de 3000 €. ¿A qué se debe tanta diferencia de precios? Pues, normalmente, a la calidad de los componentes. Los precios de las bicicletas eléctricas raramente están inflados por ser de una marca u otra, es decir, el efector marca no influye tanto como, por ejemplo, en el mundo de la moda. A partir de esto, depende de nuestro bolsillo y de la intensidad del uso que le vayamos a dar. Por ejemplo, si vamos a hacer 30 o 40 km. de media todos los días y si el bolsillo lo permita, deberíamos ir a por una bici de gama media-alta. Nos durará más, tendremos menos mantenimiento de frenos, cambio y suspensiones y, seguro, será mucho más cómoda